UNA PAELLA PARA CINCUENTA ALEMANES
20/05/2008
UNA PAELLA PARA CINCUENTA ALEMANES
En nuestros paseos por el barrio de Friedrichshain (Berlin), lugar donde teníamos el hotel, descubrimos por casualidad un sitio bastante peculiar: La entrada en el local era a través de una puerta metálica que estaba toda cubierta de carteles pegados unos sobre otros anunciando diferentes actuaciones de grupos locales y las bombillas de colores que rodeaban el interior del recinto no presagiaban que en su interior hubiera algo interesante o apto para todos los públicos. Pero llevados por la curiosidad decidimos entrar y ver que sorpresa nos deparaba la noche.
La primera impresión al entrar en aquel recinto fue bastante desangelada, y de su interior brotaba un sonido grave, empujamos la puerta y accedimos a un pequeño pasillo...
(continura en proximas entregas).